una mañana. Arreciaban a lo
lejos los vientos del sur y mi
hombro sentía que lo volteaba
el adios.
Del tiempo y el río me dejé caer
mientras tus palabras ya no
cruzaron mi ser y tu silueta
se perdía tras el campo acceder.
Del tiempo y el río te alimentas
día a día esperando tu voz
alguna vez responder.
el.yau